Se abrió el año, señores y señoras.
Llegué con mi año nuevo bajo el brazo,
a instalarme en pueblo nuevo,
a vivir enamorada de la Tierra y mi bella dama.
Señoritos y señoritas,
los que también y los que no.
Se abrió este año y todo bien.
Verano amable, no?
Linda la playa, linda la montaña.
Sólo había una sombra en el panorama electoral.
Segunda vuelta. Muchos se dieron vuelta la chaqueta.
Y empezó otro año, no ese que deseamos en el abrazo de las 12.
Juntas vimos que los cómputos aplastaban las esperanzas vagas
de que el payaso no fuera electo.
Y Salió.
Y salieron a las calles hordas bien vestidas con banderitas chilenas,
a cantar la estrofa infame aquella...
A celebrar que por fin se iban los "arrendatarios" del poder
y los verdaderos jefes tomaban su lugar.
Ese evento triste y enrabiante, juntas lo vimos.
De a dos lo hemos soportado.
En pareja, lo repelemos del mejor modo posible.
Cada noche de este año,
logro descansar el cuerpo
después de conversar las penas
y de reír las alegrías del día.
Lo logro a tu lado.
Tu cuerpo y el mío.
El abrazo de la noche.
El beso. Los besos.
Quererse diciendo "hasta mañana", "te amo".
Y cuando sale el sol,
se vive el día de nuevo, como si fuera nuevo.
Pero eso no fue todo señores, señoras.
Niños.
Antes de irse, el verano dejó un recuerdo.
"Les dejo una sacudida monumental de tierra
porque la Tierra quiere recordarles que no abusen"
Suerte la mía!
Era de noche y al empezar el desastre,
en la puerta de la casa, nuestra casa,
a tu lado viví mi segundo terremoto.
Damas y caballeros...
no queda otra que entender,
que esta temporada 2010 es de emergencias y guerras varias.
Y yo, suerte la mía,
contigo termino y empiezo el día.
jueves, 22 de abril de 2010
lunes, 30 de noviembre de 2009
Del amor desvestido
Sin mariposas en el estómago cuando te hablo.
Sin miradas nerviosas si te veo o me ves.
Sin palabras torpes que no me salen.
Sin mi cuerpo algo pudoroso.
Sin espacios en blanco ni silencios incómodos.
Sin caricias escondidas en mis manos tímidas.
Con las mariposas libres danzando sobre mi cabeza.
Con los ojos seguros, descansando en los tuyos.
Con la conversación limpia, de mañana o de noche.
Con la piel entregada, aventurera de ti.
Con todo el tiempo del mundo para dejar de hablar, y escucharte.
Con lo que me digan mis dedos, en ti, valientes.
Nadie más que tú.
Nadie más que yo.
Los cuerpos cada vez más desnudos.
Las miradas cada vez más profundas.
Los oídos cada vez más agudos.
Más dentro tuyo, esta que escribe.
Más dentro mío, tú, la que lees.
Sin miradas nerviosas si te veo o me ves.
Sin palabras torpes que no me salen.
Sin mi cuerpo algo pudoroso.
Sin espacios en blanco ni silencios incómodos.
Sin caricias escondidas en mis manos tímidas.
Con las mariposas libres danzando sobre mi cabeza.
Con los ojos seguros, descansando en los tuyos.
Con la conversación limpia, de mañana o de noche.
Con la piel entregada, aventurera de ti.
Con todo el tiempo del mundo para dejar de hablar, y escucharte.
Con lo que me digan mis dedos, en ti, valientes.
Nadie más que tú.
Nadie más que yo.
Los cuerpos cada vez más desnudos.
Las miradas cada vez más profundas.
Los oídos cada vez más agudos.
Más dentro tuyo, esta que escribe.
Más dentro mío, tú, la que lees.
martes, 6 de octubre de 2009
No es decir gracias
Porque no da lo mismo el que seas tú y no otra.
Llegaste para provocar en mí miles de cambios.
También para combatir mi cansancio,
para animarme en la pena del día,
para contarte incluso mis cabezas de pescado,
para enfermarme acompañada,
para saber que mis sueños eran reales,
para darme cuenta que el amor es paz y no guerra.
Y porque no doy por hecho el que me ames,
te amo de distintos modos y en distintos sitios.
Esta es mi estrategia.
No es dar gracias.
Es reconocer que existes,
que me río por dentro,
que me brota la piel,
que me se me achican los miedos,
que se me agranda el alma.
Es saberme millonaria,
porque me amas.
martes, 22 de septiembre de 2009
Por ser tiempo de suma
Quiero contarte que esta noche es como otras.
El día muere en sus últimos minutos
y la gente descansa los cuerpos en sus camas.
Se suma una jornada a mi cuerpo, lejos del tuyo.
Y a pesar de ello, esta noche no es como otras.
Solo parece serlo.
No solo tengo la esperanza.
No solo te espero.
Te vivo mientras te quiero.
Reconozco que muchas te extraño
y me pesan los kilómetros y los silencios
que llenan mi casa.
Sobretodo, en días como estos,
cuando tanta humanidad se me cae al suelo,
cuando miro al cielo buscando respuestas...
En noches de estas,
agradezco el corazón que todavía se me prende
y la mente que aún corre rápida y punzante.
En noches de estas,
importa que llegas, firme,
con tu palabra, con tu ojo atento y tu mano suave.
Y esta noche en particular,
decido que están contados estos días separadas.
Fecha de expiración tienen.
domingo, 23 de agosto de 2009
Te acuerdas?
Te acuerdas de nuestros inicios juntas?
Siempre los rememoramos, es cierto.
Pero hoy me acuerdo.
Cuando corría al mail, apenas llegaba al trabajo o a la casa,
porque encontraba siempre un mensaje tuyo.
La distancia hacía su trabajo y claro,
te extrañaba, me extrañabas...
Te escribía de vuelta, te pensaba en canciones que luego enviaba.
Tú me ponías tus letras y en ellas tus besos, tus caricias. Yo deliraba.
Hablábamos por horas, hasta que llegaba el momento de despedirnos.
Imposible, resultaba.
Te quiero. Te amo. Besos. Me voy... a la 1... las 2... las 3...
Y la cuenta nunca funcionaba mucho.
Intentábamos todo cuanto había disponible
para estar más cerca. Y lo lográbamos.
Te acuerdas de nuestro encuentro en el terminal?
Qué suerte grande y la dicha inmensa de verte justo en la esquina!!
Se me salió el corazón por la boca.
Desde entonces, comenzaron nuestros días más largos.
Entendimos que esto iba en serio. Que de otro modo no se podía.
Fuimos entendiendo que era delicioso y bueno compartir el día a día.
Vernos. Oírnos. Mirarnos. Escucharnos. Sentirnos.
Amor, hoy me acuerdo de ello, mientras te espero.
Siento exactamente lo mismo.
Te extraño y ansío el momento de verte.
Sé que a ambas nos sucede.
Que no tenemos que acordarnos.
Es presente ese deseo, esas ganas.
Tengo toda la suerte del mundo concentrada en una palabra:
Tú.
(Humilde, tu Pili, que te ama)
martes, 11 de agosto de 2009
Cuando el tiempo dice lo suyo
Sabes?
Ya que no ha sido batalla el querernos,
ya que nos resultó natural y bueno este cariño,
armemos la idea de nuestro rincón.
Ambas sabemos que el hogar es mirar en los ojos de la otra.
Busquemos un sitio que nos refugie, que nos permita retomar energías para el día siguiente.
Porque compartir contigo las mismas murallas no será solo el dar "el siguiente paso".
Es reunirnos cada noche a comentar cómo nos fue en el mundo, cómo lo hicimos para dar la pelea.
Es despertar junto a ti y dar las gracias, porque nos decimos "suerte" y "te amo".
Esto no es convención ni locura.
Es lógica y magia.
Sumar 2 más 2.
Y que el resultado salga 1 millón.
miércoles, 22 de julio de 2009
Desenredando
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